
Una Casa Levantada por la Fe
La casa de Tío Lulo, un milagro que hoy celebramos
La dedicación de la casa de Tío Lulo
Ayer por la noche tuvimos el privilegio y la gran bendición de dedicar al Señor la casa de Tío Lulo.
Tío Lulo —como le decimos con cariño—, hermano de don Mecho, es alguien muy especial para nosotros. Durante años oramos por la oportunidad de que tuviera su propia casa, y verla hoy hecha realidad nos llena el corazón de una alegría profunda.
Lo que ayer celebramos no fue solo una casa… fue un milagro.
Compartimos ese momento con comida preparada por doña Macha, risas, gratitud y oraciones que marcaron este nuevo comienzo.
Tío Lulo es un hombre generoso, de puertas abiertas, de esos que siempre están dispuestos a recibir y dar refugio a quien lo necesite. Por eso sabemos que esta casa no será solo un hogar, sino un verdadero oasis de bendición para muchos.
Que Dios habite en cada rincón de este lugar.







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